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TESTIMONIO DEL ABOGADO ALBERTO LLORET

Alberto Lloret

Una experiencia y una reflexión

Aquí os dejo mi testimonio profesional.

Parece que fue ayer y ya han pasado diez años…, diez años desde que empecé Derecho en la Universidad de Zaragoza, una decisión tomada al albur del final de Bachillerato y un deseo de encauzar los estudios por la que fuera la mejor salida para mí. Originariamente deseaba cursar Relaciones laborales pero quedé convencido de que Derecho suponía más salidas. Su generalidad podría ser útil para muchos caminos profesionales.

Qué pena que, mientras tanto, llegara la crisis…

Tras 5 años de licenciatura (con razón, y a falta de mejores tiempos, es justo decir que han sido los mejores años de mi vida) surgía la duda de hacia dónde dirigirme. La abogacía era la salida natural, muy valorada y muy demandada. Me gustaba dar consejo, poner en práctica conocimientos sobre el papel a situaciones reales y por ello me decanté por esta salida. Un periodo de Practicum que abarcó 9 meses. La primera experiencia, los primeros casos, primer contacto con problemas reales probaron que efectivamente era esta una profesión acorde a lo que quería y deseaba. La fortuna quiso que de los destinos a elegir por nosotros, me tocara en suerte un despacho donde recibí consejo y aprendizaje, métodos y habilidades. Dedicado al Derecho bancario, constaté mi gusto por esta área, por el Derecho mercantil, emocionante y actual, de continua novedad y evolución, por ello es tan atrayente.

Todavía no había entrado en vigor la Ley 34/2006 que exigía para el acceso a la abogacía el Máster obligatorio y prácticas cuando al acabar la carrera (año 2010) la situación de empleo ya era precaria, ingrata y con un punto más cierto en esta profesión de abogado. El status quo de una tradición en el oficio dicta que los noveles, los primerizos, los licenciados recién salidos serán juristas, pero no abogados. Hasta la creación de másteres de práctica o postgrados no existía otra formación práctica que la pasantía, donde a cambio de experiencia se trabajaba gratis o casi gratis. Estos extremos no se dan en otras profesiones similares y a lo largo del tiempo han surgido muchos abusos y situaciones injustas. No es de recibo que, no se valore como se merece al joven profesional más aún si, efectivamente, ofrece un trabajo de calidad al principal, colabora en la actividad de su despacho y obtiene resultados deseables tangibles.

El sol se acuesta pero su luz vuelve a resplandecer

Ante un panorama muy oscuro, con el mayor dato de paro y en el cenit de la crisis, resultaba crucial saber dónde guiar los pasos propios, y de un modo práctico, a la par que para aumentar experiencia y habilidades, elegí cursar el Máster en Práctica Jurídica, que se volvería obligatorio para los futuros graduados. En un año las principales áreas del Derecho se analizan y ejercitan efectivamente como si fuéramos abogados, se toman ejemplos reales, se redacta toda la documentación, y se simulan juicios. Con ello se lograba no solo profundizar en Derecho sino algo más importante: conseguir habilidades, aprender a hablar en público, saber argumentar y negociar, grandes mermas en la formación universitaria.

A este periodo le siguió otro de prácticas, tanto dentro del Máster como al acabarlo, en Zaragoza ciudad, donde tuve la oportunidad de contactar con grandes profesionales, personas muy cercanas y que ayudaron más, si cabe, a poder conocer la profesión y el modo de desarrollarlo, eso aparte de un sinfín de amigos que supusieron la mayor felicidad de esos años.

La época fue fecunda en cambios, y al normal desarrollo del Derecho, que exige actualización constante, viví la irrupción de las redes sociales como medio de comunicación para la profesión, canales donde darse a conocer, donde mostrar la valía y experiencia, donde crear una marca personal y encauzarla para poder lograr éxitos profesionales. Al gusto que tuve por esta revolución tecnológica, observe que podía aumentar el bagaje y curriculum que yo iba desarrollando, por ello decidí seguir un nuevo tipo de formación y en un año cursé el primer programa de community management ofertado en mi ciudad, Barbastro, por la UNED. Fueron también los tiempos en los que como abogado noté cómo la profesión iba avanzando a su vez, la actividad enfrentaba nuevas formas de realizarla, los despachos de abogados se transformaban en empresas de servicios profesionales, con todo lo que conllevaba.

Actualmente, y merced a todo lo hecho y conseguido previamente, conocí “EULAT: el portal de los juristas y emprendedores hispanohablantes” detrás del cual hay un grupo de profesionales que comparten el denominador común de su visión global del Derecho y pasión por la Ciencia Jurídica, el cual comenzaba un apasionante proyecto para acercar la Ley al ciudadano, crear un espacio para conocerla y nutrirlo para su mejora, a la par que buscar conexiones entre el Derecho de Europa (España, principalmente) y el Derecho de América Latina. El perfil polivalente que había elegido y alimentado, resultó de interés para dicho grupo y desde entonces mi colaboración en su blog y redes me han enriquecido como persona y jurista.

En suma, esta pequeña historia tal vez pueda ser de ayuda para saber elegir el camino que cada uno desee trazar, independientemente de dificultades o dudas, uno ha de creer en lo que quiere y luchar por lograrlo, debe ser paciente y atento a todas las oportunidades, particularmente a los jóvenes juristas con futuro que deben saber, entre otras cosas, que el abogado puede llegar a ser un empresario por lo que elegir esta opción exige formarse y actuar con responsabilidad y honestidad frente a sus socios, sus clientes y la propia sociedad.

Los abogados existimos para gestionar e intentar solucionar los problemas de los demás, lo cual es una elección dura, y una forma de vida difícil, pero no exenta de realización personal y logros.

A tod@s, mucho ánimo.

Alberto Lloret Mariño.

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Twitter: @albertlloret1

Un joven abogado aragonés da su testimonio profesional
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Un artículo de Alberto Lloret Mariño

Licenciado en Derecho y Máster en Práctica Jurídica por la Universidad de Zaragoza, especializado en Derecho bancario, mercantil y Derecho penal de la empresa. Especialista en social media y redes sociales. Miembro del equipo de Juristas con Futuro.


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Alberto Lloret Mariño. Un joven abogado aragonés da su testimonio profesional [online]. Juristas con Futuro. 16/10/2015. https://www.juristasconfuturo.com/perfiles-juridicos/abogados/un-joven-abogado-aragones-da-su-testimonio-acerca-de-su-experiencia/. Consulta: [indicar la fecha en que has consultado el artículo]

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