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Alejandro Sánchez del Campo

Hace unos días leía un magnífico artículo de Richard Tromans (aka Artifical Lawya, alguien por cierto muy recomendable para seguir en Twitter) en el que explicaba que en 2016 se había producido un punto de inflexión porque los temas de automatización e inteligencia artificial habían dejado de ser una cuestión de futuro en eventos y foros legales y se estaban empezando a utilizar en los despachos anglosajones más punteros.

Coincido con Tromans en que en los últimos meses se han producido tantos movimientos y han aparecido tantos nuevos servicios que es difícil pensar que el legaltech vaya a ser una moda pasajera. Estados Unidos y el Reino están liderando la revolución pero también se están haciendo cosas interesantes en Australia, Canadá, Alemania y Francia (y en España, aunque tímidamente).

Antes de nada ¿a qué nos referimos con legaltech? Es el equivalente al fintech o insurtech para el mundo jurídico. No hay una definición oficial pero podríamos decir que se trata de prestar servicios legales o de apoyo a los abogados basándose en gran medida en el uso de tecnología. El rango va desde los que utilizan inteligencia artificial de manera intensiva hasta puros marketplaces para buscar abogados online, pasando por sistemas alternativos para la resolución online de conflictos. En este artículo me voy a centrar en los primeros.

Por cierto, no pretendo ser exhaustivo. Hay muchos más pero voy a poner foco en los que me han llamado la atención o no he tratado en artículos anteriores. Para una visión completa del legaltech a nivel mundial, recomiendo acudir al techindex de CodeX (Universidad de Stanford).

La web “techindex de CodeX” (de la Universidad de Stanford).

Lo primero que me parece interesante resaltar es que las iniciativas legaltech existentes tienen más foco B2B que B2C. Existen algunas claramente dirigidas a clientes finales pero la mayoría apuesta por vender sus productos a despachos y asesorías jurídicas de empresas. Se pueden clasificar los servicios que ofrecen en cuatro grandes grupos, en función del problema que tratan de solucionar o aliviar:

a) Mejora de procesos

En este grupo podemos incluir herramientas como Tools4legal, Busylamp, Autto o Neota Logic, cuyo objetivo es automatizar procesos y flujos de trabajo, gestionar proyectos, controlar mejor los gastos y, en general, ser más eficiente. La idea es liberar a los abogados de las tareas rutinarias para que se puedan focalizar en las actividades en las que aportan más valor. Pongamos un ejemplo concreto: el despacho Akerman, apoyado en el software y las plataformas de Neota y Thomson Reuters, ofrece un servicio de notificación de brechas de seguridad de una forma mucho más rápida, ágil y eficaz.

b) Revisión del documentos

Es la categoría más numerosa e incluye empresas como Legal Robot, eBrevia, Lawbot, Seal, Luminance o LawGeek.  Se trata de herramientas para revisar contratos, extractar y visualizar fácilmente la información más relevante y, en algunos casos, hacer un seguimiento de su estado hasta el momento de la firma. Otros proveedores ofrecen también la opción de crear acuerdos (Synergist o Hotdocs) y varios afirman que su software, basado en machine learning, mejora con cada interacción (Beagle, Kira, Diligen, entre otros). El planteamiento de clause es todavía más curioso: conectar los contratos a APIs y al internet de las cosas para que autogestionen las relaciones comerciales de una manera dinámica.

No he tenido la ocasión de probar ninguno de estos servicios pero creo que como sean capaces de hacer un 5% de lo que dicen en sus webs y videos, la manera en que actualmente se revisan los contratos en los despachos y asesorías de empresas cambiará para siempre. Y lo mismo con las due diligence, en las que hay que analizar miles de documentos de forma rápida y libre de errores. En cuanto los sistemas OCR funcionen bien y los algoritmos estén suficientemente entrenados, simplemente no vamos a poder competir contra las máquinas en una tarea que van a hacer mejor e infinitamente más rápido.

Robot inteligencia artificial

c) Análisis de información

Se trata de herramientas de big data aplicadas al mundo legal para analizar grandes volúmenes de información de la empresa o bien de pleitos, patentes, etc. con la finalidad de permitir una mejor toma de decisiones. Ejemplos destacados son LawyerMetrics, Counselytics, Loom, AI Patents, Premonition o Lex Machina. Algunos, como Intraspexion adoptan un enfoque preventivo tipo “Minority Report” y mediante deep learning analizan emails y otros documentos de la empresa para evitar o minimizar actividades ilícitas como comportamientos discriminatorios o de acoso.

Veritone afirma que su solución de inteligencia artificial es capaz de detectar objetos, caras, voces, marcas e incluso sentimientos en cualquier fragmento de video o audio, lo que puede ahorrar enormes cantidades de tiempo por ejemplo a la policía cuando tiene que revisar cientos de horas de grabaciones de cámaras de seguridad.

d) Cumplimiento de obligaciones

En este grupo estarían empresas como Lybrio, Promontory, recientemente adquirida por IBM para potenciar Watson o cognitive+ . El planteamiento de todas ellas es similar: el panorama legislativo y regulatorio actual es casi imposible de abarcar, incluso para los expertos. Estas herramientas ayudan a poner en contexto las obligaciones aplicables en cada momento y en cada jurisdicción y a valorar mejor los riesgos.

Decíamos que algunos servicios iban dirigidos a clientes finales. En este grupo podemos encuadrar a  Dragon Law y a ai.law. El primero ofrece un servicio de cloud document software, con más de 500 modelos de acuerdos que las empresas necesitan habitualmente. El modelo de ai.law es un chatbot que ofrece información y asesoramiento para cuestiones relaciones con normativa en China: divorcios, visas, normativa de inmigración, etc.

He dejado para el final el servicio que más me ha llamado la atención: Legalese (que se podría traducir como jerga legal). Es un proyecto de código abierto para elaborar documentos legales de la forma en la que los programadores desarrollan software. Sus creadores parten de la premisa de que “el software se está comiendo el mundo” y están poniendo a disposición de startups toda la documentación que necesitan para sus primeras rondas de inversión. Parece una idea loca pero os recomiendo que miréis este video antes de descartarla completamente.

¿Y en España? Vamos más lentos pero empiezan a ocurrir cosas. Rocket Lawyer acaba de desembarcar en España de la mano de la editorial Lefebvre-El Derecho. Starting Legal y FormalDocs ofrecen ciertos modelos de contratos para empresas y particulares y estoeslegal ofrece asesoramiento online a través de chatbots y tests sobre materias como comisiones bancarias, redes sociales o divorcio. Jorge Morell (otra persona a quien merece la pena seguir en Twitter @Jorge_Morell) hace un análisis exhaustivo de la situación del legaltech en España.

El propio Morell junto con su tocayo Jorge Campanillas y  Bárbara Román han organizado el primer congreso legaltech en España, que se celebrará el 18 de mayo en Donosti. Ponentes y temas de primer nivel en una cita imprescindible para cualquiera que quiera estar al tanto de las disrupciones que se están cocinando en nuestro sector.

No quiero terminar el artículo sin mencionar dos iniciativas que están contribuyendo mucho al desarrollo de la innovación en el mundo jurídico: Cuatrecasas Acelera, apoyado por Telefónica Open Future y Legalitas Lab. Ambas firmas han entendido que se puede aprender mucho apoyando ideas novedosas y disruptivas. Ojalá más despachos sigan ese camino.

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2017, el año de legaltech

Un artículo de Alejandro Sánchez Del Campo

Alejandro Sánchez Del Campo es abogado y trabaja en la intersección entre el derecho y la tecnología. Da clases en cursos de postgrado y escribe en Replicante Legal y otras webs sobre las cuestiones jurídicas que plantea la innovación, la robótica y las tecnologías disruptivas. Autor del libro “Reflexiones de un replicante legal” (Aranzadi). Premio Enatic al mejor jurista digital 2016. Miembro del Consejo Académico de FIDE. Su cuenta de Twitter es @replicantelegal.


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Alejandro Sánchez Del Campo. 2017, el año de legaltech [online]. Juristas con Futuro. 27/04/2017. http://www.juristasconfuturo.com/innovacion/2017-el-ano-de-legaltech/. Consulta: [indicar la fecha en que has consultado el artículo]

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